miércoles, 27 de julio de 2011

27 de julio

El 27 de julio de 1452 nace Ludovico Sforza, conocido como "El Moro", cuyo mecenazgo a Leonardo Da Vinci le supuso gran fama.

Leonardo Da Vinci, además de un genial pintor, se dedicó a la experimentación, la invención y el cientifismo, mediante el cual pudo intuir los movimientos de las turbulencias de un surtidor de agua; estudios que profundizaría y culminaría Galileo Galilei en sus deducciones sobre las mareas.

Las obras de Galileo serán prohibidas por la Inquisición y no se autorizará la tesis sobre el heliocentrismo hasta el S. XVIII cuando el Papa Benedicto XIV las retira del Index Librorum Prohibitorum.

La elección de Benedicto XIV en 1740 estuvo rodeada de una gran controversia; cuatro de los electores murieron durante el cónclave y, uno de los favoritos, Pier Marcellino Corradini, Cardenal Obispo de Frascati, fue vetado por Felipe V, rey de España.

Casi todos los hijos de Felipe V aceptaron los destinos que les proporcionaron sus padres. Sin embargo, Luis Antonio de Borbón y Farnesio, a quien se educó y condujo para ser arzobispo de Toledo y Sevilla y primado de las Españas, abandonaría su puesto para formar una familia que residiría en el exilio en Arenas de San Pedro, hasta donde se trasladaría Francisco de Goya y Lucientes para retratar a la familia del Infante.

Francisco de Goya consiguió plasmar un ambiente casticista de la España de dos siglos en sus retratos, lo cual le llevó a ser "el genio representativo de España" según palabras de Enrique Granados, compositor y pianista español que poseía varias obras del pintor y que nació en 1867, el mismo día que 415 años antes había nacido Ludovico Sforza.

martes, 26 de julio de 2011

La manzana de Apple


Alan Turing
A principios del siglo XX (1912), nace en Londres uno de los padres de la informática moderna: Alan Turing.

Sus primeros pasos fueron claros y perfilaban cómo sería su vida profesional. Le encantaban las matemáticas, los rompecabezas y la lectura. Optimista, ambicioso y muy inteligente, Turing se crió entre amigos de sus padres (ya que su padre era diplomático destinado en la India y prefirió dejar a sus dos hijos en Londres para asegurar su educación) e internados. Destacó siempre por su genialidad a la hora de resolver problemas y su pasión por el estudio, la cual se acrecentó cuando, siendo un muchacho muere su mejor amigo, Christopher Morcom.

Su gran capacidad con las ciencias no supo utilizarla a la hora de estudiar los clásicos y, debido a esto, suspendió varias veces los exámenes finales que le permitían el acceso a la universidad que deseaba, teniendo que ingresar en la segunda elegida por él: el King's College de Cambridge. Con 23 años, Turing era nombrado profesor de la Universidad de Cambridge. Su estudio más importante lo destinaría a lo que hoy se conoce como la Máquina de Turing, demostrando que la máquina podía implementar cualquier problema que pudiera representarse mediante un algoritmo. En 1938 recibe el doctorado en Princetown.

Máquina Enigma
Durante la II Guerra Mundial, Turing participó activamente con el ejército británico descifrando los códigos secretos de los nazis, enviados con la Máquina Enigma y los codificadores de teletipos FISH. Los estudios de este último sistema llevarían más tarde a asentar las bases para la creación de Colossus, la primera computadora electrónica programable digital. En cuanto a la máquina Enigma, Turing diseñaría la bombe, una máquina electromecánica que eliminaba claves Enigma; este aparato detectaba cuando había una contradición en el mensaje y descartaba la combinación. Sus trabajos de desencriptación de códigos y ruptura de mensajes han sido secretos hasta 1970.

Entre 1945 y 48, Turing trabajó en el Laboratorio Nacional de Física realizando estudios sobre "máquinas de computación e inteligencia", e inteligencia artificial. Elabora además un test, conocido hoy día como el test de Turing consistente en destacar la inteligencia emocional del que realiza el test para diferenciar al hombre de la máquina. Turing afirmaba que, en el momento en que una máquina pudiera mentir tan bien como para superar dicho test de inteligencia emocional, estaríamos ante la verdadera inteligencia artificial.

En 1952, Turing desarrolló un programa de ajedrez, pero no había ninguna máquina suficientemente potente para desarrollarlo. Cada movimiento se estimaba que tardaba una hora y media en realizarlo. Además trabajó junto a Robert Wiener en el campo de la cibernética y, de forma aislada, en la biología matemática, más concretamente en la morfogénesis. Le interesaba especialmente la existencia de los números de Fibonacci en las estructuras vegetales.

Ese año, su carrera profesional y su vida emocional cayeron en picado. Su casa fue desvalijada y Turing sospechó de su amante, Arnold Murray, de cómplice del delito. Turing fue a denunciar dicho hecho y se encontró de golpe investigado policialmente por "indecencia grave y perversión sexual" debido a su homosexualidad, la cual reconoció en los interrogatorios y consideró que no era algo por lo que disculparse. La homosexualidad en Inglaterra tenía dos castigos: la castración química o la pena de muerte. Indudablemente y ante dos opciones a cual peor, Alan Turing eligió la castración química mediante inyecciones de estrógenos. Dicho proceso le dejaría secuelas físicas y malformaciones, como el aumento de pechos.

El siete de junio de 1954, Alan Turing se suicida en Cheshire mordiendo una manzana envenenada. Hay muchas hipótesis acerca de la muerte de Alan Turing y, ciertos medios británicos, no contemplan el suicidio dentro de las posibilidades. Sin embargo, la manzana mordida que nunca llegó a terminar ha quedado muy patente en la informática, a través de la empresa Apple, que recoge ese símbolo para su logotipo.

El 10 de septiembre del 2009, Gordon Brown pidió disculpas públicas por el trato que sufrió Alan Turing durante sus últimos años de vida.

martes, 28 de junio de 2011

Introducción a la Edad Contemporánea (I)

Aquí os dejo de forma resumidísima los rasgos más importantes de la Edad Contemporánea. Unas simples pinceladas para daros una idea.


Consideramos que la Edad Contemporánea comienza con el estallido de la Revolución Francesa (1789) aunque se barajan muchas fechas de finalización: algunos dan por finalizada la etapa con el fin de la II Guerra Mundial, siendo considerada la etapa que abarca hasta nuestros días como Mundo Actual; otros recogen la actualidad como parte de la Historia Contemporánea; otros prefieren poner el límite en 1914. Aquí veréis un breve resumen de la historia contemporánea universal hasta 1945.

En esta etapa hubo una transición demográfica que en algunos sitios aún continúa vigente (tercer mundo), que trajo consigo un crecimiento. Esto desembocó en el desarrollo del consumo, los servicios y el aumento del nivel de vida. A su vez, la cultura conoce un periodo brillante, de la mano del arte contemporáneo, la literatura o el romanticismo que deja al alcance de muchos la posibilidad de escribir, expresarse y aprender. Sin embargo, el arte y la literatura sufrieron por su parte la competencia de los medios de comunicación de masas.

La época se ha visto marcada por las transformaciones económicas, sociales y tecnológicas de mano de la Revolución industrial que terminó con la composición de una sociedad de clases capitaneada por la burguesía, que por encima tenía a los privilegiados y, por debajo, a la clase obrera. El capitalismo constituyó la base de esta sociedad, que también se vio transformada políticamente con nuevas ideologías y movimientos (liberales, nacionalistas, totalitaristas) que cambiarán el mapa mundial y desembocarán en las guerras más graves de la historia.

En el S. XIX, economía, policía y sociedad conforma el estado liberal europeo, derrocando en la mayor parte de los estados el Antiguo Régimen, el cual había sido sometido a crítica con lupa desde el movimiento ilustrado del S. XVIII. Resonaban como ecos por toda Europa conceptos como revolución, libertad, igualdad o fraternidad, que salían de bocas de otra clase dirigente, la burguesía acumuladora de capital, creándose el concepto de Nuevo Régimen (cambiar algo para que continúe todo igual). La burguesía en el poder se convirtió en conservadora.

Es en este siglo cuando se da lo que se llama como la primavera de los pueblos, o revolución de 1848, que acaba con la unificación de Alemania por un lado, e Italia por otro, las cuales toman la batuta en las relaciones internacionales, mientras caen los grandes imperios (el español, el ruso, el austrohúngaro y el turco) y las colonias (francesas, británicas, holandesas y belgas). Muchas naciones comienzas sus independencias, aunque a veces no fue viable y acaban sufriendo grandes conflictos civiles, religiosos o sociales debido a la fijación aleatoria de la frontera sin respetar la historia de dichos grupos poblacionales.

Cartel de propaganda de 1942
En el S. XX, el equilibrio de un mercado y una política exterior muy delicada se tambalea desembocando en violentas guerras como la de 1914-1918 (Primera Guerra Mundial o la Gran Guerra). La clase media surge con mucho poder en los países desarrollados gracias al estado del bienestar que, mediante pactos, había conseguido calmar a las masas obreras. Contra el capitalismo surgieron dos movimientos: el anarquismo y el marxismo (dividido en comunismo y socialdemocracia). El liberalismo económico clásico se ponía en duda tras la crisis de 1929, que no fue capaz de solventar y que dio paso a otras teorías económicas para reformar el panorama internacional.  Mientras, la Europa de entreguerras ponía entre las cuerdas a la democracia liberal que se tendrá que enfrentar a los totalitarismos soviético y fascista. La expansión de este último desde la Alemania nazi dio paso a la Segunda Guerra Mundial. Tras dicha guerra, se conforma una política de bloques que divide el panorama internacional en dos partes, encabezada la primera por EE. UU. y, la segunda, por la Unión Soviética. Comienza así lo que conocemos como la Guerra Fría.

No debemos olvidar que es ahora, cuando la mujer despliega una lucha pacífica pero ruidosa y general por sus derechos, por la igualdad y contra la discriminación de su sexo que les lleva a conseguir el derecho a voto y ciertas libertades, así como a tener un papel importante tanto en la economía, como en la política como en la sociedad de la Edad Contemporánea.

lunes, 30 de mayo de 2011

Personajes de la Edad Moderna (IV)

Os presento, como os presenté en clase, a una mujer que hizo historia pero que la Historia mantiene un poco olvidada. Así, rescatamos de las aguas del olvido a una defensora del derecho de la mujer en pleno siglo XVIII español.

*Josefa Amar y Borbón:

Det. de La Lectora de Fragonard
Esta mujer ilustrada nace en Zaragoza en 1749. De familia hidalga, José Amar, su padre era médico de cámara y su madre, Isabel de Borbón, se encontraba emparentada con familias nobles muy destacadas de la época (como el Conde de Aranda). En su familia había muchísima dedicación por la medicina y el derecho. Sus hermanos, sin embargo, eran eclesiásticos o militares. Josefa tuvo la fortuna de ser educada como sus hermanos, aunque era extraño que a una mujer se la educase igual que a un hombre. Aprendió todo lo necesario para tener una formación culta y para poder desenvolverse con soltura intelectualmente hablando. En esta línea, le enseñan idiomas: latín, griego, italiano, inglés, francés, portugués, catalán y alemán, son lenguas que la llevarían a poder desarrollar una gran labor como traductora en el futuro. Se la considera una de las escritoras más destacadas de su siglo (http://es.wikisource.org/wiki/Discurso_en_defensa_del_talento_de_las_mugeres hay tenéis una muestra de su escritura).

Por supuesto, su erudición la llevó a leer opiniones filosóficas importantes para su siglo que venían desarrollándose desde el S. XVII. Los tratados de Locke, así como los de los franceses ilustrados, caen en sus manos empapándose de una ideología liberalista y laica.

A los 23 años se casa con Joaquín Fuentes Piquer, oidor de la Audiencia de Aragón, quien muere en 1798. Con él tuvo un hijo, llamado Felipe, el cual también murió tempranamente.

En 1782 es nombrada socia de mérito de la Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País, y cinco años después, socia de mérito de la Junta de Damas de la Real Sociedad de Madrid, además de Socia de mérito de la Sociedad Médica de Barcelona. Entre 182 y el 84 traduce seis tomos del Ensayo histórico-apologético de la literatura española contra las opiniones preocupadas de escritores modernos italianos, al que le añade un Índice de autores y materias. La Sociedad de Amigos del País le encarga la traducción del Discurso sobre el problema de si corresponde a los párrocos y curas de aldea instruir a los labradores en los elementos de la economía campestre. En 1783 escribe Aritmética española y traduce Diario de Mequinez, libro que se había puesto muy de moda en Europa.

En la Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País, defiende la independencia y la dignidad de la mujer en un discurso que supondrá el eje de su política durante toda su vida: la igualdad de la mujer frente al hombre en cuanto a capacidades profesionales. Además traduce Essay moral and literary de Knox sobre el mismo tema. Los discursos sobre el tema se sucederán entre 1786 y 1790, con una base feminista que hoy día se reconoce como tal, que se basaba en que el cerebro no tiene sexo y las mujeres pueden desempeñar funciones políticas y sociales.

Sus grandes escritos serán Discurso en defensa del talento de las mujeres y de su aptitud para el gobierno y otros cargos en que se emplean los hombres, en el cual se expone ampliamente el tema del título, además de defender la postura de Eva, la primera mujer, frente al Pecado Original, pues es la curiosidad la que conlleva a la sabiduría; Oración gratulatoria... a la junta de Señoras (1787);  Discurso sobre la educación física y moral de las mujeres (1790), en el que retoma la idea de una enseñanza igual desde la infancia para conseguir los mismos objetivos, pues si al hombre se le educa para llegar hasta la universidad y hasta construir una carrera profesional plena, a la mujer simplemente se la enseñaba a trabajar con sus manos.

Josefa muere el 21 de febrero de 1833.

Personajes de la Edad Moderna (III)

Con un poquito de retraso pero ya llegó. Os dejo aquí la vida del Rey español Felipe V.


Felipe V
*Felipe V: Felipe de Borbón nace el 19 de noviembre de 1683 en Versalles. Hijo de Luis, el Gran Delfín de Francia y de María Ana de Baviera; y nieto de Luis XIV de Francia, “el Rey Sol” y María Teresa de Austria (hermanastra de Carlos II).

Carlos II de España iba a morir sin descendientes y, alrededor del trono, surgían nombres de posibles candidatos a ocuparlo. Para evitar un conflicto de sucesión se firma el Primer Tratado de Partición de La Haya (1698) en el que se acuerda como heredero a José Fernando de Baviera, quien reinaría sobre los reinos peninsulares, Cerdeña, países Bajos y América. Francia se quedaría con Guipúzcoa, Nápoles y Sicilia; y Austria anexaría el Milanesado. El acuerdo estaba claro, pero en 1699 muere José Fernando, lo que lleva a firmar un nuevo tratado, esta vez sin opinión de España. Se considera heredero legítimo al Archiduque Carlos, quien gobernaría en la Península, los Países Bajos y Las Indias; para Francia quedaría Nápoles, Sicilia y Toscana; Para Leopoldo, duque de Lorena, quedaría Milán, a cambio de ceder Lorena y Bar a Francia.  Pero el moribundo rey español no estaba de acuerdo en dividir el Imperio Español entre las monarquías europeas y, a su muerte, el uno de noviembre de 1700, deja nombrado como heredero a su sobrino-nieto Felipe.

El 16 de noviembre Luis XIV se apresura a presentar a Felipe ante la corte y, según los textos, le dice a su nieto: “Pórtate bien en España, que es tu primer deber ahora, pero recuerda que naciste en Francia, para mantener la unión entre nuestras dos naciones es la manera de hacerlos felices y preservar la paz de Europa”. El 4 de diciembre Felipe V abandona Versalles y parte para Madrid, donde entrará con honores el 22 de enero de 1701.  Los problemas pronto se le empiezan a acumular: en París aún se conservan unas cartas que recogen su derecho al trono francés, pudiendo coronarse en algún momento de su vida Rey de España y de Francia; Luis XIV además envía tropas francesas a los Países Bajos Españoles, posicionándose en Europa; fallece Jacobo II de Inglaterra y Luis XIV reconoce a Jacobo Estuardo como nuevo rey, teniendo un enfrentamiento con Guillermo III de Inglaterra; y por último, Felipe V se había traído con él un grupo de franceses que se ocuparían de la administración española desde Madrid, lo cual no gustó en el país.

El Emperador Leopoldo I de Habsburgo, ante la posibilidad de un poder tan inmenso en Europa si Felipe adjuntaba las dos coronas, se niega a reconocerlo como Rey de España, proponiendo al Archiduque Carlos de Austria, su hijo, como heredero al trono. Para afirmar la soberanía de su hijo firma un pacto con Inglaterra, Provincias Unidas, Dinamarca y Austria, conocido como el Tratado de La Haya en 1701. Francia por su parte también firma el Tratado de Versalles con Baviera. A su vez Felipe V y su hermano Luis se casan con María Luisa Gabriela y María Adelaida de Saboya, ambas hermanas y con las que en teoría, se estrechaban lazos entre Francia, España y Saboya.

En 1702 la Gran Alianza de Haya declara la guerra a Francia y España, dando comienzo a la Guerra de Sucesión Española (1702-1714).

-Guerra de Sucesión Española (1702-1714):

Francia invade el norte de Italia haciendo frente por parte de los austriacos Eugenio de Saboya, quien bate al mariscal francés Catínat en la batalla de Carpi y a Villeroy en la Batalla de Chiari. Cuando Eugenio de Saboya llega a Milán, no la conseguirá. En 1702 las tropas austriacas atacan Cremona y hacen prisionero a Villeroy. Le sustituye entonces el Duque de Vendôme.

Los partidarios de Leopoldo I atacan los principados de Colonia y Brunswick, toman el Rin superior y siguen la estrategia de intentar incomunicar Baviera y Francia. El día 9 de septiembre de 1702, los austriacos conquistan Lorena y los franceses se ven obligados a retroceder detrás del Rin.

Felipe V, por su parte y empujado por su abuelo y por su esposa, desembarca en Nápoles con la intención de pacificar las Dos Sicilias y dirigirse a Milán, donde se unirá al ejército del Po, dirigido por el Duque de Vendôme. Se libra entonces la batalla de Santa Vittoria, en la cual el ejército del general Visconti es aplastada por la causa borbónica. En contraposición, los ejércitos proaustriacos derrotan en Luzzara, en una batalla sanguinaria, al ejército del Po. Desde allí, Felipe, cansado y melancólico, decide volverse a Cataluña. Había escrito casi todos los días a María Luisa Gabriela, quien a su vez informaba fielmente al pueblo de los avances de la guerra. Felipe V desembarcaría en Cataluña, para dirigirse después a Aragón y de allí a Madrid, donde entraría entre vítores y honores el 13 de enero de 1703.

Durante su ausencia, en 1702, España había sufrido algún intento de invasión desde el cabo de Cádiz, que fue combatido por un ejército financiado por la Regente María Luisa Gabriela y el Cardenal Portocarrero, quienes usaron sus fondos privados para invertirlos en este batallón. El ejército resultó muy válido y los proaustriacos tuvieron que retirarse, intentando una nueva incursión por la Ría de Vigo. Allí pensaban hundir una flota española que venía cargada con plata de las Indias, pero el plan llegó tarde, pues cuando hundieron la flota, la mayor parte del cargamento ya se encontraba en tierra. Este ataque se conoce como la Batalla de Rande.

Por otro lado, el Duque de Borgoña tiene que retirarse del frente europeo, pues el Duque de Marlborough (conocido por la canción infantil de Mambrú se fue a la guerra) había impuesto su superioridad militar haciéndose con Alsacia. Por su parte los bávaros consiguen un ligero avance ganando Ulm y Memmingen.

En verano de 1703 Saboya y Portugal se unen a la Gran Alianza. La presencia de Saboya en este tratado supone un duro golpe para María Luisa Gabriela, ya que era hija del Duque de Saboya, sintiéndose por ello traicionada. Sin embargo, el Duque tenía claros sus fines, llegar a conseguir un trato de realeza y expandir sus territorios. El emperador Leopoldo I, reforzado por casi todas las potencias europeas, cree que es el momento de nombrar a su hijo Carlos III de España (no confundir con Carlos III de Borbón, hijo de Felipe V). El 4 de mayo de 1704 Carlos desembarca en Lisboa apoyado por el rey portugués Pedro II, con la intención de ser reconocido en Madrid como el nuevo Rey de España. Sus primeros movimientos fueron hacia Extremadura, intentando tomar Ciudad Rodrigo. Allí les hace frente un ejército realista al mando del duque de Berwick, de originalidad inglesa pero que pertenecía a los ejércitos de Luis XIV de Francia.

Inglaterra tiene a su vez unos planes propios, casi paralelos, que consistían en utilizar el desgaste de las potencias y el reparto de los dominios conseguidos, para apoderarse de ciertas zonas estratégicas interesantes. Así lo intenta con Barcelona, que resiste a la llegada inglesa y, finalmente, se moverán hasta Gibraltar, la cual asedian y termina rindiéndose sin presentar mucha batalla.

En Europa, Luis XIV había sufrido una terrible derrota en la que perdió a 40.000 de sus hombres, conocida como la batalla de Höchstädt.

Los aliados siente que su poder y el apoyo recibido aumenta por momentos y el Archiduque cambia la estrategia, dirigiéndose ahora hacia Aragón, entrando por Barcelona. Los catalanes no guardaban un buen recuerdo de los franceses desde que en 1648 salen escaldados en la Paz de los Pirineos; además los Borbones representaban el centralismo administrativo, político, judicial, frente a la casi libertad autonómica que había con los Austrias, que respetaban los usos y costumbres de cada zona. Así pues, los catalanes se configuraban como un buen apoyo al candidato austriaco. Fernández de Velasco, gobernador en Cataluña, sin embargo estaba de acuerdo con la idea del centralismo y en 1705 tiene que hacer frente a una revuelta popular que le propone salir del poder o perder la vida.  La Corona de Aragón no tarda en reconocer a Carlos III como nuevo rey y Barcelona se consolida como la nueva capital del Reino. Solo Alicante y Rosas permanecerían fieles a Felipe V, quien junto con el Mariscal Tessé se desplazan a Barcelona y la sitian en 1706.

Aprovechando la presencia de las tropas borbónicas en el norte, los anglo-portugueses sitian Badajoz, Plasencia, Ciudad Rodrigo, Salamanca y avanzan con paso firme y ligero hacia Madrid. Felipe V decide suspender el sitio de Barcelona y volver a Madrid pasando por Burgos. La Reina recibe la orden de trasladarse a Burgos por su seguridad, acompañada siempre de la inestimable compañía de la Princesa de los Ursinos, quien tendrá que empeñar parte de su dote para poder sobrevivir con María Luisa Gabriela. En Burgos, pasarán una temporada de penuria, que se verá agravada con la deserción de algunos de sus hombres que consideraban fiables, como el Marqués de Santacruz, almirante que se pasa al bando austriaco. En Zaragoza Carlos III es aclamado como nuevo Rey y Tarazona y Jaca serán las siguientes en caer. De allí se traslada a Madrid, donde entra el 29 de junio para ser proclamado rey. El recibiendo no es muy agradable.

En el resto de Europa, el Duque de Marlborough se hacía con casi la totalidad de los Países Bajos Españoles, haciendo 15.000 soldados prisioneros. El duque de Saboya toma Milán y Eugenio de Saboya conquista Nápoles. Luis XIV de Francia escribe a su nieto ante esta situación aconsejándole abandonar la guerra. Sin embargo, en España, Felipe V era adorado por los castellanos y, extremeños y castellanos no dudan en formar ejércitos de voluntarios para echar a los aliados del territorio nacional. El Duque de Berwick, junto con un cuerpo expedicionario, forma coalición con los voluntarios, echando a los austriacos sin apenas combatir. Madrid por su parse te subleva y Carlos tiene que replegarse a Valencia.

El 4 de octubre de 1705 Felipe V regresa a Madrid a petición popular, siendo aclamado con vítores y alabanzas. Berwick además reconquista Elche, Orihuela y Cartagena, consiguiendo 12.000 prisioneros. El 25 de abril de 1707 se libra la Batalla de Almansa, una de las más destacables de la Guerra de Sucesión y una de las victorias borbónicas que sentencian la solución final. Los aliados se retiran y los  borbónicos toman Valencia, Zaragoza y Lérida. La consecuencia más importante de Almansa es el encargo que Felipe V hace a tres de sus consejeros; estos deben aplicar una reforma que consiga la unificación de España, poniendo fin a los fueros de Valencia y Aragón. Se redactan así los Decretos de Nueva Planta. En Cataluña, por su parte, se emplea el escarnio público con represalias humillantes para castigar los levantamientos y la Catedral pasa a ser un cuartel general provisional.

Felipe V
Entre 1708 y 1709 la causa borbónica recupera Tortosa y Alicante, aunque perderán Cerdeña y Menorca. Luis XIV sufre en Europa tremendos desastres políticos, primero intentando restaurar a los Estuardo en Escocia, después perdiendo los territorios italianos y por último cuando el Papa reconoce a Carlos de Austria como Rey de España. Así que decide negociar una paz con los aliados. En esos momentos, la Princesa de los Ursinos, dama de compañía de la reina de España, destapa una conjura de los Duques de Orleans y Borgoña contra Felipe V. El Rey pide a su abuelo independencia para reinar, suponiendo ello el fin del embajador francés en España y rompiendo Felipe con el Papado, hasta el punto de expulsar al nuncio de Madrid. Felipe V escribirá a Luis XIV con sus pensamientos: Tiempo hace que estoy resuelto y nada hay en el mundo que pueda hacerme variar. Ya que Dios ciñó mis sienes con la Corona de España, la conservaré y la defenderé mientras me quede en las venas una gota de sangre; es un deber que me imponen mi conciencia, mi honor y el amor que a mis súbditos profeso.

En 1710 Carlos recupera Zaragoza y vuelve a entrar en Madrid. La ciudad estaba desértica y el recibimiento fue frío. Felipe se retira a Valladolid. Los grupos de voluntarios castellanos se organizan en “cuerpos francos”. Felipe V y el Duque de Vendôme marchan sobre Madrid sin batallar. Carlos se retira a Barcelona saqueando por el camino todos los pueblos que se encontró. Las Guerras de Brihuega y Villaviciosa de Tajuña suponen el fin del ejército austriaco que se encontró con un gran rechazo del pueblo castellano. En 1711 Felipe V recuperará Zaragoza y el ejército de Luis XIV toma Gerona. Ese mismo año muere el Emperador José I y el Archiduque Carlos; a la par muere el Gran Delfín de Francia quedando Felipe V un poco más cerca del trono francés. Sin embargo, el nuevo puesto de Carlos como Emperador suponía la unión del Imperio Austriaco y del trono español, lo que era un gran peligro político por el gran poder que suponía en Europa. Así los estados europeos reconocen a Felipe V como Rey y comienzan conversaciones secretas entre Francia e Inglaterra (entre otras cosas en el pacto Inglaterra se queda con Menorca y Gibraltar) en Utrecht en 1712. Inglaterra pedía que quedasen separadas claramente las coronas de Francia y España.

En España continuaban ciertos problemas en Barcelona. Isabel Cristina, esposa del actual Emperador, era apoyada por el pueblo catalán. El 9 de noviembre de 1712 Felipe V renuncia a sus derechos al trono francés, firmándose la paz y la amistad con Inglaterra el 27 de marzo de 1713 en el Tratado de Utrecht. En este, los Países Bajos Católicos, Nápoles, Cerdeña y Milán se quedarían para Carlos VI de Alemania si renunciaba al trono, pero no lo hizo. El Duque de Saboya se anexiona Sicilia. Inglaterra se queda con Menorca, Gibraltar, Terranova, Acadia, Isla de San Cristóbal (en las Antillas) y la Bahía de Hudson, además de conseguir los privilegios del derecho de asiento (trata de esclavos negros).  El 6 de mayo de 1714 se firma la paz entre los franceses y los alemanes.

El Tratado de Utrecht trataba además la evacuación de Cataluña de forma secreta. En 1713 la Emperatriz alemana embarca hacia su patria con la excusa de “asegurar la sucesión” al trono alemán, quedando en su lugar el virrey Starhemberg, quien, se supone, defendería los intereses del pueblo y los derechos del Emperador. Starhemberg iría a una reunión con Felipe V para negociar la capitulación de Cataluña, pedir una amnistía para todos los sublevados y que se respetasen los privilegios en Cataluña; sin embargo Felipe V fue inflexible y aunque aceptó la amnistía, los fueros no serían respetados. El 22 de junio el virrey entrega Tarragona y embarca en secreto con sus soldados, abandonando Cataluña en dirección a Alemania. La Junta de Brazos se reúne con la intención de hacer una defensa desde el pueblo. El Duque de Pópoli, por parte borbónica, será el que someta a las ciudades y bloquee la región por mar. En este panorama, muere la reina María Luisa Gabriela, en 1714, suponiendo un duro golpe para Felipe V, quien meses después retoma las negociaciones con los catalanes, las cuales terminan con el bombardeo y asedio de Barcelona. El 12 de septiembre capitula Barcelona y se disuelven la Generalitat y el Consell de Cent. José Patiño se pone al frente de la Real Junta Superior de Justicia y Gobierno.

-Política interior:  

Los primeros años de gobierno de Felipe V fueron dirigidos por franceses llegados desde el mismísimo Versalles y recomendados por Luis XIV de Francia. Poco a poco el gobierno fue ocupándose por ministros españoles y disolviendo la presencia francesa en los puestos más relevantes. Además se pondría fin a los consejos, quedando solo como útil el Consejo de Castilla, creándose en su lugar las Secretarías de Estado y Despacho. Además el centralismo y la unificación serán temas claves y primordiales en este reinado, creándose un Estado moderno a partir de los Decretos de Nueva Planta que se imponen paulatinamente en Aragón y Valencia (1707), Mallorca (1715) y Cataluña (1716). Así queda establecido el mismo modelo jurídico, político y administrativo que el de Castilla para todas las regiones, excepto para las Vascongadas, Navarra y el Valle de Arán (en territorio catalán), que mantienen sus privilegios como gracia concedida por Felipe V por el apoyo de estas zonas a la causa borbónica.

El Estado se organiza en capitanías generales y audiencias que serán leales a Madrid. Además se crean Intendencias económicas y financieras.  Luchará contra la corrupción y creará nuevos impuestos que reaviven la economía. También pondrá en práctica el intervencionismo de Estado, sobre todo en agricultura y manufacturas que pasan a considerarse “reales”.

Tampoco olvidó una renovación cultural y artística, que siempre supone un buen mecanismo de propaganda, por lo que manda edificar el palacio Real de La Granja de San Ildefonso, levantar el palacio Real de Madrid y ampliar el Palacio Real de Aranjuez, el cual usaba como pabellón de caza. Fundará la Real Academia Española y la Real Academia de la Historia.

Se reconstruye el Ejército y la Armada, poniéndose fin a los tercios, y creándose en su lugar las brigadas, regimientos, batallones, compañías y escuadrones, al estilo francés. Además se renuevan uniformes y armas.

Las reformas más importantes fueron:

-En política y administración: creó una administración pública por cuenta del Estado, así como las intendencias. Contrató a funcionarios profesionales y sustituirá a los funcionarios incompetentes. Moderniza la administración creando nuevas leyes claras, pidiendo una rendición de cuentas periódica y una fiscalización permanente. Se pone fin a las ordenanzas “acatadas, mas no cumplidas” muy populares con los Austrias, que son sustituidas por el “obedezco, cumplo e informo de haberlo hecho con rapidez y exactitud”.  Tampoco olvida a la iglesia, limitando el poder del arzobispado y el obispado.

-En economía fortalece las actividades mercantiles recuperando el comercio de ultramar y combatiendo el contrabando; mejorará el sistema fiscal aplicando más impuestos y más aduanas; y desarrolla medidas mercantilistas como la prohibición de importar o exportar ciertos productos y reanimar el comercio colonial.

-En educación, la universitaria pasa a manos del Estado en cierta medida y se crean colegios mayores.

-Política exterior

Tras la muerte de María Luisa Gabriela, Felipe V casará con Isabel de Farnesio quien, junto al ministro Giulio Alberoni, dirigirán la política exterior española durante un tiempo.

En Francia la muerte de Luis XIV hizo ascender a Luis XV, su bisnieto, con el Duque de Orleans como regente. En España se rechazan los tratados de Utrecht y Rastatt con la idea de recuperar los territorios italianos. En 1717 e toma Cerdeña y se invade Sicilia. Gran Bretaña, Francia, Holanda y Austria firman la Cuádruple alianza que pone fin a la armada española en Cabo Pesaro.

Tras estos acontecimientos y posiblemente sin muchas fuerzas debido a algún altibajo emocional de los que sufría constantemente el rey Felipe, éste publica un decreto el 10 de enero de 1724 en el que abdica en su hijo Luis I de España (primer hijo de María Luisa Gabriela). Felipe se retira a La Granja durante unos meses, pues unos 7 meses después Luis I muere y Felipe V, animado por Isabel, retoma el cargo, nombrando a Fernando príncipe de Asturias.

En 1725 se firma la paz y una alianza con Carlos VI de Austria, el Tratado de Viena, con el que Carlos renuncia completamente por fin a las aspiraciones españolas y Felipe renuncia a Italia y Países Bajos.

En 1726 se inicia una guerra hispano-británica por las ventajas del tratado de Utrecht, saliendo a la luz la Liga de Hannover, de distintas potencias europeas, quienes reconocen el Tratado de Utrecht como válido. Patiño reorienta entonces la política consiguiendo en 1733 que se firme el Primer Pacto de Familia, entre Francia y España. Carlos, príncipe español y futuro Carlos III de Borbón (primer hijo que tuvo con Isabel), recupera en Italia algunos territorios como Piacenza, Parma, Toscana y Nápoles (1732-34).

Por mar tampoco anduvo tranquila la cosa, pues España intentaría recuperar el dominio en el Atlántico y el Mediterráneo Occidental, y ganar terreno a la presencia británica y holandesa que tan famosa comenzaba a ser en esos momentos.

Fernando VI
En 1742, Felipe V y Cristian VI de Dinamarca, firman el Tratado de San Ildefonso, de navegación y comercio que durará hasta el 53. En 1743, José Campillo y Cossío, consigue que se lleve a buen término el Segundo Pacto de Familia con Francia. En 1745 junto a Francia, Nápoles y la República de Génova, firman el Tratado de Aranjuez, por el que se forma una alianza militar para apoyar a Génova contra Cerdeña y Austria en la Guerra de Sucesión Austriaca.


En 1746, Felipe V muere tras una vida de altibajos de melancolía, depresión y bastantes momentos de debilidad enfermiza que, muchas veces, llevaban a sus ministros a sostener las riendas del país, sustituyendo en su labor al Rey. Fue sucedido por Fernando VI (segundo hijo de María Luisa Gabriela) y enterrado en La Granja de San Ildefonso.

viernes, 27 de mayo de 2011

El personaje en el graffiti: Albert Einstein

Calle del Arenal, número 26 (Madrid)



 
 


jueves, 12 de mayo de 2011

In memoriam - Severiano Ballesteros

Como sabéis, recientemente ha fallecido el golfista Severiano Ballesteros. Yo os dejo aquí un link a su página web donde encontraréis su biografía, su palmarés y un montón de información relacionado con este luchador y deportista español.

 Descanse en paz.


http://www.seveballesteros.com/home.php?lang=1

Personajes de la Edad Moderna (II)

Ya hemos visto en clase, gracias al vídeo de La Aventura de la Historia, las vidas cruzadas de Lope de Vega y Cervantes. Aquí simplemente os expondré a Sor Juana Inés de la Cruz, para que complete el panorama literario del S. XVII con su virtuosismo femenino.


*Sor Juana Inés de la Cruz: Nació en Nepantla el 12 de noviembre de 1648 (según un acta de bautismo encontrada recientemente) y fue bautizada como Juana de Asbaje y Ramírez de Santillana.  Diego Calleja, su biógrafo y personaje contemporáneo a ella, fecha su nacimiento en 1651. Conocida con el sobrenombre del “Fénix de América” o “la décima Musa”, destacó por su brillante inteligencia y su sagacidad. 

Sus padres, Pedro Manuel de Asbaje y Machuca, militar vasco, e Isabel Ramírez de Santillana, aunque convivían juntos, jamás se llegaron a casar. Tuvieron tres niñas: María, Josefa y Juana, a las que Pedro Manuel reconoció como legítimas pese a su situación en pareja. Isabel se separará de Pedro y conocerá a Diego Ruiz Lozano, con quien tampoco se casará, pero con el que tendrá descendencia, dando a luz a otros tres hijos. 

La hija mayor, María, acudía a clases con un tutor y, Juana, seguía de escondidas a su hermana hasta las clases movida por la sed de aprendizaje. Su madre no se enteraría de estas “trastadas” de Juana, quien con tres años ya sabía leer y escribir. Su infancia la pasó de pueblo en pueblo mexicano. Viajó a Amecameca, a Yecapixtla, a Panoaya y se estableció de nuevo en Nepantla. Su abuelo poseía una hacienda en la que trabajaban esclavos sembrando trigo y maíz. Juana pasó largas temporadas con él y aprendió de los esclavos a hablar el náhuatl. Además leyó con avidez la gran biblioteca de clásicos y teología que había formado su abuelo, gran coleccionista y lector empedernido.

En 1656 muere su abuelo y su madre pasa a hacerse cargo de la hacienda. Es entonces cuando Juana Inés intenta convencer a su madre de que la envíe a la Universidad disfrazada de hombre para poder completar su cultura. Su madre se negará. Juana Inés pasará a vivir con su tía, hermana de su madre, María Ramírez, y el marido de esta, Juan de Mata, quienes intentan que a Juana Inés no le falte de nada y pueda continuar estudiando. Se tomó muy en serio las lecciones, tanto es así que si no se aprendía alguna, se cortaba un mechón de sus cabellos, pues afirmaba que para que una cabeza fuera bonita debía estar llena de ideas y conocimientos.

Entre 1657 y 59 se presenta a un concurso con una loa compuesta al Santísimo Sacramento y resulta vencedora, dándole como premio un libro. Será el primer reconocimiento a su don como escritora. En 1664, deja la casa de su tía para instalarse en la corte del virrey Antonio Sebastián de Toledo, marqués de Mancera, y Leonor de Carreto, con quien entabla enseguida una gran amistad, convirtiéndose en su protectora y mecenas y desarrollando, Juana Inés, su capacidad literaria. Escribe entonces sonetos, poemas y elegías fúnebres. Leonor pide a un grupo de sabios que evalúen a Juana Inés, quien supera con creces el examen, dejando sorprendido al tribunal. Su reconocimiento en la Corte como escritora, estaba servido. Participará y organizará tertulias, a las que acudirán teólogos, filósofos, matemáticos, historiadores y profesores de la Universidad de México.

El confesor de la virreina, el padre Núñez de Miranda, ante las perspectivas de Juana Inés a no casarse nunca, le propone entrar en una orden. Ve entonces la muchacha la oportunidad de seguir estudiando y tener cierta libertad para desarrollar su escritura, sin estar sujeta al matrimonio o subordinada a un hombre. Nuñez de Miranda le paga lecciones de latín para que entrase en la Orden con una base. Tan solo hicieron falta veinte clases para que Juana Inés hablara y escribiera latín a la perfección.  

Primeramente, ingresa en la Orden de las Carmelitas, cuya rigidez le hace caer enferma un tiempo. Pasa a formar entonces parte de la Orden de San Jerónimo, donde tenía unas habitaciones de doble planta, varias sirvientas que la ayudaban y tenía libertad tanto de visitas como para escribir. Diariamente la visitaría su gran amiga Leonor. Allí residiría hasta su muerte. Sus honorarios los recibía por parte de la Iglesia, que le pagaba por componer villancicos; y por parte de la Corte, que le encargaba loas y espectáculos.

Entre 1671 y 72 enfermará de tifus, lo que casi le cuesta la vida. Dos años después relevan a los virreyes y Leonor fallece, lo que supuso un duro golpe para ella. En 1680, toma el poder el nuevo virrey Tomás Antonio de la Cerda y Aragón, Marqués de Laguna, junto a su esposa Luisa Manrique de Lara, condesa de Paredes. Se pide entonces a Sor Juana Inés que lleve a cabo los planes para realizar un arco triunfal en honor de los virreyes. Traza así la creación del “Neptuno alegórico”. Los virreyes quedaron impresionados de la inteligencia de la muchacha y, María Luisa, no tardó en hacerse amiga de Sor Juana Inés. Cuando la condesa tiene que regresar a España se llevará consigo un retrato de su amiga, un anillo y sus textos para que sean editados en España. Sin embargo, el trato frecuente de Sor Juana con la Corte y los asuntos políticos, no gustaría en absoluto al que fue su introductor en los hábitos y ahora era su confesor: Núñez de Miranda. Éste reprochará a Sor Juana por su conducta alejada de la vida monacal y muy relacionada con la vida laica. Sor Juana hace un llamamiento de ayuda a su amiga María Luisa y le pide un cambio de confesor y, la virreina, así se lo concedió, quedando “despedido” Núñez de Miranda de su oficio de confesor.

Entre 1680 y 1686 se produce la época dorada de su escritura, con una labor muy prolífica de versos sacros y profanos, villancicos, autos sacramentales y comedias. Además se convirtió en administradora del convento, crea y reúne una biblioteca, compone música, reúne una colección de instrumentos musicales,  lleva a cabo experimentos científicos en sus habitaciones, etc. 

Entre el 90 y el 91 va a formar parte de una disputa teológica que finalmente va a dar lugar a ser ella el centro de una nueva disputa. Sor Juana Inés realizará una crítica a un sermón de Antonio Vieira, predicador jesuita, que no será nada aceptada por algunos sectores y personajes religiosos del momento, entre los que destaca Don Manuel Fernández de Santa Cruz, arzobispo de Puebla. Don Manuel decidirá entonces escribirle una carta a Sor Juana, exponiéndole su forma de pensar y concebir a una mujer literata, poetisa, filósofa, en el momento y le recomendó que dejase el mundo intelectual para centrarse en lo que debía, la religión. Sin embargo, el arzobispo no firmó con su nombre, sino como Sor Filotea, pseudónimo femenino que no engañó a Sor Juana Inés. Nuestra protagonista escribirá en contestación Respuesta a Sor Filotea, carta en la que defenderá la inteligencia de la mujer y su trato como a un igual, así como su derecho a expresarse. Entre 1692 y 93 se desarrolla la última etapa de su vida profesional como escritora, debido a motivos conocidos y otros sospechados. Mueren los condes de Paredes, así como diez monjas del convento debido a una epidemia; esto se une a un levantamiento en Nueva España que termina con el asalto al Palacio Real. Algunos autores piensas que hubo también por detrás de todo este asunto una trama contra Sor Juana que acabaría por impulsarla a dejar la escritura y ampararse en la religión. Renueva sus votos en el 94. No se debía sentir muy bien consigo misma y es probable que se arrepintiera de haber dejado la literatura, pues firmó como “Yo, la peor del mundo”.  Se reconcilia entonces con Núñez de Miranda, que vuelve a ser su confesor, quien la obliga a deshacerse de sus libros, sus instrumentos musicales y científicos.

En 1659 se sucede una epidemia de peste que asola Nueva España, muriendo el 17 de febrero Núñez de Miranda y, el 17 de abril, a las cuatro de la mañana, Sor Juana Inés. Los últimos meses se había dedicado a cuidar de las hermanas infectadas de peste, con lo cual el contagio era insalvable. Sería enterrada en coro bajo la Iglesia de San Jerónimo.

domingo, 8 de mayo de 2011

Personajes de la Edad Moderna (I)


*Bartolomé de las Casas. Nació en Triana el 11 de noviembre de 1474, aunque según Antonio de Remensal, nacería en Sevilla el 24 de agosto de 1484. Otros historiadores defienden que era de origen catalán, pues firmaba a menudo como Bartomeu Casaus.

Hijo de Pedro de las Casas, navegante en los viajes de Colón, con el que mantuvo una relación de amistad cordial. Tanto fue así que Colón regalaría un indio americano esclavo a Pedro de las Casas, siendo este el primer contacto que tendría Bartolomé con el Nuevo Mundo. La posición privilegiada de su familia le valió para poder tener una educación completa desde bien pequeño. Estudió latín y teología. El 15 de abril de 1502 embarca hacia la isla de La Española y en 1503 recibe la encomienda de la Villa de la Concepción de la Vega, que administrará hasta 1505. Este año regresa a España, donde recibe las órdenes de sacerdote en Sevilla. Al año siguiente partirá a Roma, donde conocerá al Papa. Y en 1508 se embarca de nuevo rumbo a La Española.

Unos años después, 1511, conoce a Fray Antonio de Montesinos, un dominico que censura el trato a los indios y pensaba de los colonizadores  “que todos estáis en pecado mortal y en él vivís y morís, por la crueldad y tiranía que usáis con estas inocentes gentes”. El sermón de Adviento que pronunció Montesinos y que presenció Las Casas, le hizo replantearse la situación de los indígenas, pese a que en un principio no rechazó el repartimiento que se le adjudicó (conjunto de esclavos de una zona para la explotación de recursos de ese lugar).

En 1512 Diego Velázquez, conquistador de La Española y explorador en Cuba, pide a Bartolomé de las Casas que lo acompañe como capellán. Velázquez teníha pensado dividir el ejército en tres partes, dos de ellas conquistarían la costa, una al norte y otra al sur, por mar; la tercera se adentraría por tierra a cuyo mando se encontraba Pánfilo de Narváez. En este tercer grupo entraría Las Casas, que acompañaría a Narváez. Velázquez había dado órdenes de no propasarse con los indígenas, pero en tierra y lejos del mando de Velázquez, los soldados hicieron oídos sordos a algunas advertencias. Para evitar catástrofes en los pueblos indígenas, Narváez y Las Casas llegaron a una solución. Bartolomé se adelantaría a la llegada del ejército a los pueblos americanos y juntaría a toda la población, la cual pasaría a residir en una mitad del pueblo, mientras la otra mitad quedaría libre para los soldados españoles. El cometido del pueblo indígena era procurar que no faltase alimento a los españoles. Sin embargo, en ciudades como Caonao, se produjeron verdaderas matanzas que se justificaron con la preparación de una emboscada por parte de los indígenas hacia los españoles. Tras el acontecimiento, cuentan que Pánfilo de Narváez le preguntó a Fray Bartolomé: ¿Qué le parece a vuestra merced destos nuestros españoles qué han hecho? A lo que Las Casas contestaría: Que os ofrezco a vos y a ellos al diablo. Por su ayuda en la predicación en Cuba, se le ofrece un nuevo repartimiento en Jagua.

En 1514 recibe otro repartimiento de indios en Canarreo y pocos días después pronuncia el sermón en Sancti Spíritus renunciando a esos repartimientos por considerarlos una forma de explotar a individuos con derecho. En 1515 viaja a Santo Domingo, donde se vincula a la orden dominica. Allí conoce a Fray Pedro de Córdoba, quien de acuerdo con los principios de defensa del indígena y en contra de la actuación española, recomienda a Las Casas que viaje a España  (acompañado de Antonio de Montesinos) para exponer la situación y pedir una solución. En España, Bartolomé se entrevista con Fernando el Católico, Lope de Conchillos y Juan Rodríguez de Fonseca, que acompañan al monarca a punto de morir, en la reunión. Ésta finalmente te salda con una negativa al cambio de la situación americana. En 1516 Las Casas viaja a Madrid para pedir de nuevo una solución, esta vez exponiéndosela al Cardenal Cisneros quien decide mandar a tres frailes jerónimos para gobernar La Española acompañándoles como consejero Fray Bartolomé de las Casas, quien no solo conocía la situación sino también el territorio y a los pueblos. Por esta misión como comisionado consejero será nombrado “protector y procurador universal de todos los indios”.

En 1517 regresa a España, indignado por la actuación de los jerónimos en La Española, y se entrevista con Adriano de Utrecht, quien le recomienda que se entreviste con Carlos I. En 1518 realiza un proyecto para colonizar tierras de indios con labradores españoles. En 1519 inicia un debate contra Juan de Quevedo sobre la colonización americana. Y un año después, presenta el proyecto de colonización pacífica al Consejo de Castilla, que le autorizan a crear una colonia pacífica en Cumaná (Venezuela). La idea principal la resume según sus palabras en poblar la tierra firme, sin derramar sangre y anunciar el evangelio, sin estrépito de armas.

Con la autorización del Consejo de Castilla vuelve a América. La Orden de Santo Domingo inicia un debate sobre el derecho y la colonización americana en la que participará Las Casas.

En 1521 vuelve a España y se retira a estudiar teología, filosofía, derecho canónico y medieval. Escribe en este tiempo Historia de las Indias. En 1535   regresa a América e intenta crear otra colonia pacífica, esta vez, en Guatemala. En 1540 vuelve a España para visitar a Carlos I a quien expone sus demandas sobre el pacifismo y las teorías sobre el derecho de gentes de Francisco de Vitoria. Con estas ideas, Carlos I decide reunir por primera vez en España el Consejo de Indias. Además en 1542, basándose en los justos títulos de Francisco de Vitoria, se promulgan las Leyes nuevas, en las que queda prohibida la esclavitud de los Indios, se concede la libertad de los encomenderos, quedarían bajo protección de la corona y se obliga a llevar a dos religiosos en las exploraciones de nuevas tierras.

Las Casas redacta en Valencia la “Brevísima relación de la destrucción de las Indias”, que le dedica al Príncipe Felipe (futuro rey Felipe II) ya que era el encargado de los asuntos de Indias. Se le concede por su labor el obispado de Cuzco, el cual rechaza por el de Chiapas, al que se incorpora en 1543. La Ciudad Real de Chiapas cambiará de nombre por San Cristóbal de las Casas, en honor a este personaje.

En 1547 regresa definitivamente a España, renunciando al obispado y continuando con la defensa de los indígenas mediante debates y escritos. Por ello, se le conocerá como el “apóstol de los Indios”. Entre 1550 y 1551 se lleva a cabo un debate conocido como la Controversia de Valladolid o la polémica de los justos títulos, en la que participaron como voces más importantes Juan Ginés de Sepúlveda que defendía la legitimidad de la conquista (“¿Qué cosa pudo suceder a estos bárbaros más conveniente ni más saludable que ell quedar sometidos al imperio de aquellos cuya prudencia, virtud y religión los han de convertir en bárbaros, tales que apenas merecían el nombre de seres humanos, en hombres civilizados en cuanto pueden serlo?” De la justa causa de la guerra contra los indios). En 1566 muere Bartolomé de las Casas en Madrid.

En el año 2000 se inició su proceso de beatificación.

*Francisco de Vitoria: Nace en 1483-6 en Burgos o Vitoria. Recibió una buena educación humanista y en 1504 ingresó en la orden de los dominicos. Fue enviado a estudiar a París artes y teología. En 1523 regresó para dar clases de teología en el colegí de San Gregorio en Valladolid. Allí produjo un gran impacto en sus alumnos que absorbieron sus enseñanzas teológicas y económicas formándose así la Escuela de Salamanca. Esta Escuela estaba compuesta por teólogos dominicos que fueron alumnos de Vitoria y tuvieron una gran importancia en el Concilio de Trento .En 1526 ocupa la cátedra de teología en la Universidad de Salamanca. Francisco de Vitoria incluye en su bibliografía obligatoria de curso la Summa Theologiae de Santo Tomás de Aquino. Siendo la Universidad de Salamanca una de las más importantes de Europa, se difundirá el tomismo por todo el continente.

Francisco de Vitoria toca el tema de la economía desde un punto de vista moral (“Si los bienes se poseyeran en común serían los hombres malvados e incluso los avaros y ladrones quienes más se beneficiarian. Sacarían más y pondrían menos en el granero de la comunidad”). Analiza un tema que preocupaba a los comerciantes y es si debido al lucro serían siempre pecadores por el simple hecho de realizar su oficio. Esta crisis espiritual fue aliviada por Francisco de Vitoria que asegura que el orden natural se basa en la libertad de circulación de personas, bienes e ideas, y esta libertad de circulación no era posible sin los comerciantes.  Desarrolla además las teorías económicas sobre el precio justo basado en la escasez del bien y la oferta y la demanda.

En cuanto a Derecho, intentó definir los límites del poder civil y el eclesiástico, definiéndose contrario a la jerarquía feudal y a la supremacía del Emperador o del Papa. La unión del poder civil y la Iglesia debe ser únicamente por la autoridad espiritual y no por la política, como se había ido estructurando y afianzando durante la Edad Media. No olvida en cuanto a derechos hablar de los de los indios, ya que no son seres inferiores sino dueños de sus tierras y bienes, según Vitoria. Inicia así el Derecho de Gentes. Basado en las ideas de este fraile, se promulgan en 1542 las Leyes Nuevas de Indias. Francisco de Vitoria creará una lista de Justos títulos para conquista de América e injustos títulos que rechazarían la presencia de los españoles en estas tierras. Son los que usó Las Casas en la Controversia de Valladolid o polémica de los naturales.
La guerra justa debería estar limitada en fuerza y solo sería justificable como respuesta a una injuria. No sería una guerra justa si se iniciara por motivos religiosos o para aumentar el territorio. Además propone l idea de una comunidad de todos los pueblos que tenían derecho natural a expresarse. Es el precursor del derecho internacional moderno y de la idea de las Naciones Unidas.

Los justos títulos aseguraba que todos los hombres tenían derechos. Los indígenas estaban  organizados en estados y lo único que podía haber justificado la guerra contra los indígenas era que se hubieran negado a comerciar, o les hubieran negado a la presencia de predicadores o a tener relaciones pacíficas. Desarrolla los argumentos que justificarían la presencia de los españoles en América: su derecho a propagar la religión cristiana; la protección de los naturales que se convirtieran al cristianismo; el Papa podría darles como señor cristiano a los Reyes Católicos; si hubiera delito de contranatural por parte de los indígenas, los españoles estarían obligados a intervenir; los conversos tomarían libremente al rey de España; en las guerras entre indígenas, los españoles podrían aliarse con un bando y, si este resultase vencedor, tendrían derecho a participar en los beneficios de los aliados; si se considerase que los indios son seres atrasados, rústicos o discapacitados, como tales deben ser protegidos y  no atacados. Esto es lo que usaría el futuro Felipe II para redactar esas leyes de conquista para reinar en los nuevos territorios.

Francisco de Vitoria muere en 1546 en Salamanca. Hoy día una de las cinco asociaciones de jueces profesionales españoles lleva su nombre.


*Juan Ginés de Sepúlveda: Nace en Pozoblanco (Córdoba) en 1490. Cursa sus primeros estudios en Córdoba y en 1510 se licencia bachiller en Artes y Teología en la Universidad de Alcalá de Henares. Uno de sus profesores fue Sancho Carranza de Miranda, un hombre de ideas antierasmistas muy arraigadas que difundía en sus clases. Sus estudios fueron completos por lo que se le considera humanista, filósofo, jurista e historiador. En 1515 se doctoró en Bolonia en Artes y Teología. Allí conoce a personajes que comparten el pensamiento antierasmista y pronto antiluteranista de Sepúlveda, entre ellos Luis de Lucena, Alberto Pío (Príncipe de Carpi), Julio de Medici y el Papa Adriano VI. Ingresó en los dominicos y se colegió en el Real Colegio de España en Bolonia.

En 1548 traduce Política de Aristóteles, el cual defendía el sometimiento de culturas interiores. Esto fundamentó las bases de las ideas de Sepúlveda quien defendió la necesidad de infundir una cultura superior y cristiana en América. En 1527 se trasladará a Nápoles y se le encargará revisar el texto griego del Nuevo Testamento. Allí coincide con Francisco de los Ángeles Quiñones con quien viaja a Génova, donde conoce al Emperador Carlos I de España y V de Alemania. Carlos queda impresionado por la oratoria y la narrativa de Sepúlveda, nombrándolo cronista en 1535. Fue nombrado preceptor del príncipe Felipe, futuro Felipe II.

Antonio Ramírez de Haro condena la obra por su visión de la conversión de infieles. Por esto, se retira a Pozoblanco a escribir historia, tanto la vida del Emperador Carlos I como Historia del Nuevo Mundo. Pasa a ser considerado defensor oficial de la conquista, colonización y evangelización por sometimiento. Fue contrario a las Leyes Nuevas de 1542, por lo que redacta un escrito conocido como De Justis belli causis apud indios, la cual fue contestada por Las Casas y sus Treinta proposiciones muy jurídicas. El debate te trasladó a Valladolid en 1550. Entre los participantes se encontraban Domingo de Soto y Melchor Cano que pertenecían a la Escuela de Salamanca; así como Bartolomé Carranza, sobrino de Sancho Carranza el que fue profesor de Sepúlveda.

En la polémica, Sepúlveda defiende la guerra contra los indios por sus costumbres y su inferioridad cultural, además de evitar guerras entre ellos. Las conquistas eran necesarias por la superioridad española y proyectar más allá su adelantamiento cultural (“…siendo los americanos naturalmente siervos, bárbaros, incultos e inhumanos; y rehusando como lo hacían el imperio de hombres mas perfectos que ellos, era justo conquistarlos y sujetarlos por la razón misma que la materia se sujeta a la forma, el cuerpo al alma, el apetito a la razón, lo peor a lo mejor”). Las Casas habló de igualdad genérica del hombre y el abandono de América, quedando así solo los predicadores. Tras el debate ambos se consideraron vencedores.

Muere en su ciudad natal en 1573.